| |
Es notoria, en nuestro país, la ausencia de lo que se llama trabajo crítico sobre el fantástico; ensayos que vayan más allá de la simple acumulación de datos para entrar en un análisis literario. Conan, obra de Robert E. Howard, no es ninguna excepción. El único libro en mercado es el del malogrado Juan Carlos García Herranz, publicado en Alberto Santos Editor, y está plagado de lagunas e incorrecciones.
Una situación que contrasta con la relativa abundancia de informaciones al servicio del lector sobre este mismo tema (véase, como ejemplo, el excelente artículo de Armando Boix en Gigamesh). Por eso, hace ya bastante tiempo que unas cuantas personas acariciábamos la idea de realizar un libro al respecto, un ensayo que abandonase el esquema de sumar datos conocidos, para aborda una visión un poco más crítica.
Así que Eugenio Sánchez (autor de la parte de cine en el libro de Juan Carlos García y que consideraba que ésta podía ser también ampliada y enriquecida) y yo mismo (por la parte literaria) nos pusimos manos a la obra, en principio en colaboración con Alberto Santos (que tampoco estaban nada satisfecho con su anterior libro) y luego, por diferencias económicas, para Metrópolis Milenio.
El proyecto fue madurando. Jose Miguel Pallarés se unió, por la parte que a cómic toca y, entre todos, ideamos un libro más ambicioso que la simple guía que comenzamos. El diseño final de Conan, un estudio sobre el mito, es precisamente eso: un ensayo que aborda el mito de Conan en los tres medios sobre los que el personaje, en distintas formas, ha ejercido influencia.
Conan como mito literario, centrándonos en el personaje original creado por Robert E. Howard. Y esto ha sido así por dos razones. La primera, porque se necesitarían varios libros para analizar los innumerables pastiches posteriores. La segunda porque, cada vez más, se hace necesario recuperar el Conan original -como personaje literario, con unos rasgos propios, diferentes y muy acusados-, que va desdibujándose entre los refritos citados.
Conan como mito cinematográfico, situándolo en su contexto; no sólo como adaptación esporádica, sino como descendiente de una suma de géneros, desde el heroico al peplum, pasando por Tarzán. Y, creemos que, por primera vez en España, abordamos un proyecto de los 30, que nunca fraguó y hubiera cambiado muchas cosas.
Conan como mito gráfico, aunque aquí si que se necesitarían tomos y tomos al respecto; así que nos hemos limitado a un breve repaso, para ayudar a que el aficionado no pierda el bosque con tanta rama.
Y, a todo eso, hemos de sumar la colaboración de un buen montón de personas entre los que hay que destacar la de Carlos Yáñez, conocido especialista (y, es de justicia señalar, injustamente maltratado en el libro de Alberto Santos Editor). A todos ellos, gracias.
La historia de Dragonlibros arranca hace ahora casi un año y medio. Como aficionados, nos habíamos enfrentado muchas veces, a la hora de buscar títulos incluso recién salidos de imprenta, con las mismas respuestas: "Connie ¿qué? ¿Willis, dice usted? No me suena". "Eso, si no esta en esa estantería no lo tenemos". "Se lo podemos pedir, pero tardará". Desalentador.
Alguno de nosotros estabamos pensando en abrir una librería por Internet, y tras darle muchas vueltas, se nos ocurrió que estaría bien que fuera un sitio donde el aficionado que supiera lo que es una space opera, o quién es Gregory Benford pudiera moverse a sus anchas. Tras dar una vueltas por la red, y ver que podíamos hacer algo novedoso y original, empezamos.
En un par de reuniones tuvimos mas o menos claro el concepto de lo que sería la librería: diseños claros, lo mas fácil de navegar posible, en la que los libros pudieran encontrarse de diversas formas... Le pasamos todo esto a Rafa Salas, nuestro diseñador (y otro gran aficionado al género), que en seis meses de duro trabajo (y de discusiones) dejo la librería lista para iniciar su andadura. El resto del equipo, mientras tanto, desarrolló los contenidos, cribó los catálogos, decidió lo que aparecería y lo que no, se dedicó a convencer a las editoriales y distribuidores ("¿Una librería exclusivamente en Internet? Hum... Qué raro es eso, ¿no vais a abrir un local?"... En momentos como estos es cuando se aprecia lo preparado que está este país para las nuevas tecnologías), decidió la forma de pago (acertamos de lleno: la mayoría de vosotros prefiere el contrarreembolso), etc.
Abrimos en mayo, y no podríamos haber tenido mejor acogida: hemos recibido muy buenas críticas, sobre todo de los aficionados. Los mejores han sido la gente de las news: en es.rec.ficcion.misc hemos encontrado a unos jueces severos, pero justos. Incluso las críticas negativas las hemos visto justificadas y nos han ayudado a encontrar puntos en los que mejorar. También nos ha entusiasmado la respuesta de Hispanoamérica. Aunque todavía no podamos trabajar con ellos, muchos aficionados de allí nos han escrito y nos han animado a abrirnos a aquel mercado.
El futuro: intentar aumentar nuestra oferta, potenciar los autores españoles (abrir por fin dos secciones que llevamos retrasando bastante tiempo por diversos problemas: Revistas y Fanzines y Dimensión Ñ), empezar a trabajar con Hispanoamérica... Estamos atentos a vuestras sugerencias, y muchos de vosotros habéis pedido alguna forma de suscripción. También estamos trabajando en ello. Somos un grupo pequeño y todo lleva tiempo.
Para finalizar, agradecer a todo el que nos ha comprado, se ha puesto en contacto con nosotros o simplemente nos ha visitado, su interés. Ellos han hecho que esta experiencia esté mereciendo la pena.
|
Directora |